Iluminar la cocina
¿Qué lámparas elegir para la cocina?
La cocina es un espacio dedicado a compartir y a la vida en familia. Más que un lugar para preparar la comida, es una estancia en la que pasamos cada vez más tiempo charlando, cocinando o preparando un aperitivo. Por eso es importante garantizar una buena luminosidad, sobre todo porque cocinar en una estancia poco iluminada en invierno o por la noche puede resultar incómodo e incluso peligroso. Además de la luz natural que pueda recibir su cocina, piense en iluminarla y decorarla con lámparas pensadas especialmente para ella. Lámparas colgantes, bombillas colgantes, apliques de diseño, plafones, focos o barras LED: son muchas las lámparas que pueden utilizarse en esta estancia que hoy en día casi le roba el protagonismo al salón. ¿Qué lámparas elegir para la cocina? Le damos las respuestas.
Criterios que debe tener en cuenta al elegir las lámparas de cocina
Son muchos los criterios que hay que considerar a la hora de elegir la iluminación ideal para la cocina. Uno de ellos es el tipo de cocina. Abierta al salón, cerrada o abierta al comedor: el tipo de cocina es determinante para elegir las lámparas. En efecto, si la cocina está abierta al salón, puede aprovechar la luz de las lámparas que iluminan el salón. En ese caso, no es necesario añadir muchas lámparas en la cocina, para evitar un efecto deslumbrante. Una sencilla lámpara colgante sobre la isla, unos pequeños focos sobre la encimera y algunos apliques de pared, y listo. Por supuesto, también se puede optar por un pequeño plafón de luz discreta como iluminación principal, incluso en una cocina abierta. Sin embargo, en una cocina cerrada, que es una estancia independiente de la casa, es esencial elegir lámparas lo bastante potentes para la iluminación principal y la funcional. Entre plafones imponentes y grandes lámparas colgantes, la iluminación principal de una cocina cerrada debe ser potente y estar presente en toda la estancia. Además del tipo de cocina, al elegir una lámpara también hay que pensar en los distintos espacios y muebles que se deben iluminar. ¿Tiene una isla que haya que iluminar con una lámpara colgante? ¿Cuántos armarios hay que iluminar con focos? ¿Qué lámpara elegir para la encimera? Una vez definidas estas necesidades, puede elegir lámparas que ofrezcan la misma intensidad luminosa para iluminar la cocina con una luz homogénea.
Iluminar toda la cocina
Tanto en una cocina abierta como cerrada, no hay que descuidar la iluminación principal: la lámpara que iluminará la cocina en su conjunto. Lámparas de araña, candelabros, lámparas colgantes o plafones de diseño pueden servir como lámpara principal en una cocina. Situada en el centro de la cocina, la lámpara elegida ofrecerá una luz difusa y lo bastante potente para iluminar toda la estancia, sobre todo en una cocina cerrada. Para elegir la lámpara general, piense en el ambiente y en la distribución de su cocina. Si ha optado por una cocina en blanco y negro, elija un plafón gris o rojo para crear un bonito contraste de color. Para una cocina abierta al patio, elija más bien un plafón bohemio o una lámpara colgante retro. Elija así la lámpara principal ideal para iluminar y decorar su cocina según su tipo, su tamaño y la decoración predominante.
Iluminar los distintos elementos de la cocina
Son muchos los rincones y espacios de la cocina que conviene iluminar de forma unificada para conseguir una luz homogénea. Entre los elementos de tendencia en la cocina destaca la isla. Generalmente equipada con fregadero, varios armarios y una encimera más o menos amplia, la isla debe estar perfectamente iluminada para que pueda desenvolverse con comodidad en la zona de cocción o de almacenaje. Esta isla puede iluminarse con una lámpara colgante de diseño. Los materiales y los colores predominantes de las lámparas elegidas deben armonizar con el resto de la cocina. Para una cocina de estilo contemporáneo, opte por ejemplo por una lámpara colgante negra de diseño, una lámpara colgante de cuerda o una lámpara colgante de cobre. Lo ideal es elegir una lámpara colgante con varios puntos de luz para garantizar una iluminación suficiente sobre la isla, sobre todo si es grande. A falta de lámparas colgantes alargadas con varias fuentes de luz, también puede alinear varias lámparas colgantes en fila sobre la isla. Para garantizar la calidad de la iluminación, lo ideal es colgar la lámpara a una altura de entre 75 y 90 cm sobre la isla, teniendo en cuenta la altura del techo. Además del efecto estético, esta altura óptima permite concentrar el haz de luz en un punto preciso y asegurar al mismo tiempo una iluminación general de la isla. Para evitar deslumbramientos y una luz demasiado agresiva, elija lámparas colgantes de altura regulable y cuya intensidad pueda modificarse fácilmente.
Iluminar la encimera
La encimera es un espacio funcional donde se preparan los ingredientes y se cocina. Se trata, por tanto, de una zona vital de la cocina que necesita una iluminación óptima. Aquí, el haz de luz debe estar dirigido y las lámparas elegidas deben colocarse a la altura adecuada. Además de las lámparas colgantes alargadas para las encimeras abiertas, los focos empotrados (cromados, negros, blancos, etc.) o los paneles LED instalados bajo los muebles altos que quedan sobre la encimera son también una excelente opción. Fáciles de instalar, estas lámparas empotradas o suspendidas aportan una iluminación lo bastante difusa y, sobre todo, precisa. También puede optar por regletas o barras LED para iluminar una encimera larga. Discreta y muy eficaz, la regleta o barra LED tiene la ventaja de integrarse perfectamente en la decoración de la cocina y de aportar una luz funcional que no deja ninguna zona de sombra sobre la encimera. Además, es la solución ideal para ganar espacio, por ejemplo en la cocina de un estudio. Elija la barra o regleta LED, el foco empotrado o la lámpara colgante que prefiera para iluminar y decorar con eficacia la encimera de su cocina.
¿Cómo conseguir una luz homogénea en la cocina?
Las fuentes de luz de las lámparas de cocina deben ser uniformes para crear una luz homogénea. El color de la luz desempeña un papel importante en la homogeneidad de la iluminación. Cada color corresponde a una temperatura expresada en kelvin, que conviene valorar bien. Si opta por una luz blanca (entre 4000 y 4200 kelvin) para las lámparas funcionales, elija fuentes de luz más cálidas (entre 3000 y 3500 kelvin) para la iluminación principal y así equilibrar la intensidad de los haces de luz. La iluminación perfecta y la homogeneidad luminosa en la cocina se basan, por tanto, en el juego de luces, en la elección de las fuentes de luz y en la elección de las lámparas.