Cómo iluminar el jardín
¿Qué lámparas elegir para su jardín?
El jardín es un espacio vital en toda regla: en él desconectamos, recuperamos el contacto con la naturaleza y, sobre todo, pasamos mucho tiempo cuando hace buen tiempo. Lo disfrutamos solos, en familia o con amigos, de día y de noche. Por eso es esencial instalar un sistema de iluminación funcional y con estilo a la vez, para conseguir una luminosidad homogénea en todo el jardín. Tiene a su disposición muchos tipos de lámparas aptas para exterior: farolas, lámparas de sobremesa, balizas, focos con pica… Para una iluminación óptima, es importante realzar los puntos fuertes del jardín. Así resultará más fácil componer la iluminación y crear un ambiente agradable y cálido.
Identificar las distintas zonas que hay que iluminar
Al igual que el interior de una casa se compone de varias estancias, un jardín se divide en varias zonas específicas: las zonas verdes, la piscina, el garaje, el patio trasero, otros elementos de agua (arroyo, estanque, fuente, etc.), las zonas de paso y las zonas de actividad. Teniendo en cuenta los atractivos decorativos de cada zona, es más fácil crear un ambiente luminoso adecuado. Una vez aplicado este método a todo el jardín, disfrutará de una iluminación homogénea y armoniosa. Para un efecto aún más rico y elegante, combine varios tipos de iluminación y repártalos de forma que aporten volumen y profundidad a su espacio verde.
Iluminar las zonas de paso
Un jardín suele tener varios caminos que unen la entrada con la vivienda principal, pero que también llevan a la piscina, a las zonas de descanso o al garaje. Todos estos caminos deben iluminarse para que cada recorrido sea más seguro, sin descuidar la estética. Para señalizar un camino, puede instalar a lo largo de él varias balizas, focos empotrados (para caminos adoquinados o escaleras de madera u hormigón) o farolas. Si los focos empotrados son discretos y elegantes, las farolas y las balizas aportan relieve a sus recorridos. También puede instalar lámparas de exterior con detector de movimiento, que encenderán la luz automáticamente a su paso. Así logrará un estilo particular y reducirá su consumo de energía. Para la máxima comodidad en cada recorrido por el jardín, elija lámparas que difundan una luz de baja intensidad y de un tono cercano al naranja.
Realzar las plantas y los árboles
Una excelente manera de iluminar el jardín de forma óptima es destacar algunos puntos concretos, en particular la vegetación. Puede tratarse de arbustos, árboles, macizos o una selección de plantas especialmente decorativas. Puede elegir entre una iluminación a ras de suelo o una iluminación suspendida. Para la iluminación a ras de suelo, opte por focos empotrados o con pica que ofrezcan una luminosidad de intensidad media. Según el perfil de la vegetación que quiera realzar, es preferible instalar focos de haz estrecho o de haz amplio. Si se trata de un árbol alto y esbelto como el ciprés, un foco de haz estrecho es lo más adecuado. Por el contrario, para árboles más voluminosos y bajos, elija focos de haz amplio para realzar las ramas y el follaje. Instale también guirnaldas y farolillos para crear un ambiente festivo mientras realza la vegetación circundante. Para acertar con la iluminación de árboles y arbustos, coloque cerca del tronco una lámpara de gran intensidad y elija una luz cálida para el follaje verde y amarillo.
Iluminar el césped
Otro aspecto fundamental de un jardín con estilo, la iluminación del césped permite, una vez más, dar profundidad al jardín. Además, una buena iluminación del césped permite crear distintos matices de luz según el ambiente del momento. Dé prioridad a los focos empotrados y a los proyectores escamoteables. Las lámparas de jardín son una excelente alternativa a los focos para aportar relieve y colores variados al césped.
Dar relieve a los elementos de agua
Piscina, fuente, arroyo o estanque: todos son elementos muy decorativos que conviene realzar al caer la noche. Fuentes naturales de reflejos, los elementos de agua desempeñan un papel importante en la iluminación del jardín, ya que permiten crear juegos de luz. Para iluminarlos de forma óptima, puede, por ejemplo, dejar flotar sobre la piscina o sobre una lámina de agua esferas luminosas estancas. El resultado es mágico y acogedor. También puede instalar en una fuente focos sumergibles con grado de protección IP67.
Realzar la terraza
Punto de transición entre el interior de la casa y el jardín, la terraza es el espacio de convivencia del jardín. Su iluminación es tan importante como su mobiliario. Según el espacio disponible y el estilo decorativo que desee, deberá crear un sistema de iluminación funcional y elegante a la vez. Destaque la zona de comedor instalando uno o varios modelos de lámpara colgante. Para la iluminación ambiental, opte por lámparas de pie o lámparas portátiles que podrá colocar en los rincones de la terraza. Para un estilo más moderno y de diseño, se recomiendan los apliques de pared y las tiras LED. Instaladas directamente bajo los muebles, las tiras LED ofrecen una iluminación potente pero agradable y aportan volumen y originalidad a la terraza. También puede iluminar el perímetro de la terraza con focos empotrados que realzarán su arquitectura.
¿Por qué elegir bombillas LED?
Las bombillas LED tienen numerosas ventajas. En primer lugar, son económicas: para una misma intensidad de luz, una bombilla LED consume mucha menos energía que una bombilla tradicional y su vida útil puede alcanzar las 50.000 horas. Además, las bombillas LED son más fáciles de manipular e instalar, y su fabricación no requiere productos tóxicos. Por último, están disponibles en varias tonalidades de color, lo que permite crear cualquier tipo de ambiente, tanto en el interior como en el jardín.
El grado de protección IP
Según la norma IEC 60529 (UNE-EN 60529), relativa a la seguridad de los usuarios y del material eléctrico, cada lámpara debe contar con un código que informe del nivel de protección frente a la entrada de cuerpos sólidos y líquidos. Esto se aplica tanto a las lámparas de interior como a las de exterior. Las lámparas de exterior están especialmente expuestas a las inclemencias del tiempo, pero también al desgaste y a las averías causadas por cuerpos extraños. Insectos, polvo, humedad o restos vegetales son factores que pueden afectar tanto a la calidad de la luz como a la durabilidad de una lámpara de exterior. Para orientarse, el código que indica la protección de una lámpara se compone de las siglas IP (grado de protección), seguidas de dos cifras que representan el nivel de protección frente a sólidos y líquidos. La primera cifra indica el nivel de protección contra la entrada de cuerpos extraños (insectos, restos, etc.), mientras que la segunda indica el nivel de estanqueidad de la lámpara. Para la iluminación de un jardín, todas las lámparas instaladas deben tener un grado de protección de entre IP65 e IP68.