10 preguntas sobre la iluminación
10 preguntas sobre la iluminación
La luz desempeña un papel importante en nuestra salud, tanto física como mental. Por eso es importante que nuestro hogar disponga de un aporte de luz suficiente. Del jardín a la entrada de la casa, pasando por el dormitorio y el cuarto de baño, cada estancia y cada espacio de la vivienda necesita una iluminación óptima. Además de su función práctica y vital, la iluminación artificial también mejora la calidad de vida en casa al crear distintos ambientes según las necesidades de sus ocupantes. Para conseguir un nivel de iluminación óptimo en su hogar, es esencial hacerse las preguntas adecuadas.
- ¿Qué es el lumen?
Cuando se compra una bombilla o una lámpara, en el embalaje o en la ficha técnica suele indicarse un valor de luminosidad: el lumen. Expresado de forma gradual de 0 a 1500 para una bombilla, el lumen permite definir el flujo luminoso producido. El flujo luminoso está directamente relacionado con la potencia que consume la bombilla, pero también con su tipo. En efecto, a igual potencia, cada tipo de bombilla produce un flujo luminoso diferente. Puede consultar la siguiente tabla para saber cuántos lúmenes produce una bombilla según su tipo y su potencia:
|
Potencia en vatios |
Bombilla incandescente |
Bombilla halógena |
Bombilla LFC |
Bombilla LED |
|
15 W |
90 |
120 |
125 |
135 |
|
25 W |
220 |
251 |
230 |
250 |
|
40 W |
415 |
410 |
430 |
470 |
|
60 W |
710 |
700 |
740 |
800 |
|
75 W |
935 |
920 |
970 |
1055 |
|
100 W |
1340 |
1320 |
1400 |
1520 |
|
150 W |
2160 |
2140 |
2250 |
2450 |
- ¿Qué es el lux?
El lux es la unidad de medida que permite cuantificar el nivel de luminosidad necesario en una estancia o en una zona. Según el tamaño y el uso de una estancia, el nivel de iluminación varía mucho. El lux permite así determinar el número adecuado de bombillas y de lámparas que hay que instalar en una estancia o en una zona concreta de ella. El nivel de iluminación se calcula por m² con la fórmula: lux = lm/m², donde lm = lúmenes y m² = superficie que se va a iluminar. En una vivienda, el número de lux adecuado se reparte así:
Zonas de paso, pasillos, escaleras > 100 lux
Vestidor, cocina, cuarto de baño > 200 lux
Biblioteca o rincón de lectura > 300 lux (las tareas de escritura y lectura requieren al menos 500 lux)
Sala de conferencias, sala de reuniones > 500 lux
También puede hacer usted mismo algunos cálculos rápidos para determinar la luminosidad óptima de cada estancia según su tamaño y el flujo luminoso necesario para iluminarla. Para ello, puede ayudarse de la siguiente tabla:
|
Estancia |
Lúmenes por m² |
|
cocina |
300 - 400 |
|
encimera de la cocina |
500 - 800 |
|
salón |
200 - 500 |
|
dormitorio |
200 - 400 |
|
rincón de lectura/trabajo del dormitorio |
300 - 600 |
|
Cuarto de baño |
200 - 500 |
|
tocador del cuarto de baño |
500 - 600 |
|
Pasillo/recibidor |
100 |
|
hueco de escalera |
100 |
|
comedor |
100 - 200 |
|
mesa del comedor |
300 |
|
aseo |
100 |
|
despacho |
20 (300 para la zona de trabajo) |
|
Garaje |
100 - 300 |
- ¿Qué es la temperatura de color?
La temperatura de color designa sencillamente el color de la luz que produce una bombilla o una lámpara, y se mide en kelvin (K). Tiene una repercusión directa en nuestro confort y en cómo nos sentimos en una estancia. Por ejemplo, una luz blanca ligeramente rojiza no es la ideal si queremos dedicarnos a la lectura o al estudio. También aquí, el uso de la estancia determina directamente la temperatura de color adecuada y, por tanto, el tipo de bombilla o de lámpara que hay que instalar. En el embalaje de una bombilla o en la ficha técnica de una lámpara encontrará una de estas cuatro indicaciones:
- Blanco cálido (ligeramente amarillo): entre 2700 K y 3300 K, cercano a la luz natural de la puesta de sol. Este tono es ideal para crear un ambiente cálido en una estancia (salón, dormitorio, etc.)
- Blanco neutro: entre 3000 K y 4000 K, muy utilizado en despachos, bibliotecas, etc.
- Blanco frío: unos 5000 K, el más adecuado para el cuarto de baño o el aseo.
- Blanco cenital: 6500 K (el más parecido a la luz del día), estimula la concentración porque se asemeja a la luz del día cuando el sol está en su cenit.
- ¿Qué es la iluminación principal?
La iluminación principal, también llamada iluminación general, consiste sencillamente en iluminar una estancia en su conjunto. Sea cual sea el tamaño o el uso de una estancia, la iluminación general es imprescindible para garantizar el confort de cada ocupante. En el mundo de la iluminación, las lámparas de araña, los plafones y las lámparas colgantes son las más utilizadas para asegurar la iluminación general de una estancia. En las estancias pequeñas, en cambio, los focos empotrables son más eficaces.
- ¿Qué es la iluminación funcional?
A diferencia de la iluminación general, la iluminación funcional sirve para iluminar una zona concreta con el fin de acompañar una tarea específica. En este caso también se habla de iluminación directa sobre una zona pequeña. Esta función suelen cumplirla los brazos lectores, las lámparas de pie, las lámparas colgantes o los apliques para cuadros.
- ¿Qué es la iluminación ambiental?
Como su nombre indica, el objetivo principal de la iluminación ambiental es crear distintos ambientes en una estancia o en toda la casa. Ambiente acogedor, romántico o festivo: puede crear distintos ambientes en su hogar según le apetezca. Las guirnaldas luminosas, los apliques de pared, los focos o las lámparas portátiles son excelentes lámparas de ambiente. En la mayoría de los casos, la iluminación ambiental implica un uso indirecto de la luz. Dicho de otro modo, la luz se dirige hacia el techo o hacia las paredes, y no hacia el interior de la estancia. Los focos y los apliques de pared cumplirán perfectamente esta función.
- ¿Cómo iluminar el interior de la casa?
Para conseguir una iluminación óptima en una casa, es importante multiplicar las fuentes de luz en cada estancia. Para ello, es necesario instalar una lámpara general, una lámpara funcional y una lámpara de ambiente. Esta disposición permite reducir las zonas de sombra y aportar una iluminación homogénea a toda la casa. Consultando las dos tablas anteriores, podrá elegir fácilmente las lámparas adecuadas para cada estancia de su hogar.
- ¿Cómo iluminar los alrededores de la casa?
Una iluminación óptima también incluye las zonas cercanas a la casa. Los caminos, la terraza, el porche o los pasos exteriores son espacios que necesitan una iluminación fluida y homogénea, lo bastante potente para iluminar sin deslumbrar. Puede recurrir a los apliques de pared de exterior o a los focos empotrables de exterior para iluminar los alrededores de su casa, aportando además relieve y estilo. Instale los focos o apliques uno tras otro, a una distancia equivalente a la envergadura de sus brazos. Así conseguirá una iluminación eficaz y con estilo a la vez.
- ¿Qué iluminación elegir para el jardín y los exteriores?
Al igual que el interior de la casa, el jardín y los exteriores también necesitan iluminación. Si dispone de puntos de agua, como una piscina, un estanque artificial o simplemente un pequeño arroyo, puede realzarlos instalando cerca farolas, balizas o lámparas de exterior. Otro truco: puede iluminar cada arbusto o cada macizo de su jardín con focos empotrados. Por último, puede destacar los distintos elementos decorativos de su jardín, como las estatuas, los arbustos, los bancos u otros objetos ornamentales.
- ¿Por qué elegir bombillas LED?
Aunque antes se utilizaba sobre todo en la industria de la telefonía móvil y la informática, la tecnología LED se ha instalado ahora en nuestras lámparas. Este cambio se debe a las principales ventajas que ofrece esta tecnología. La primera es su practicidad: por su tamaño, el diodo LED es especialmente fácil de manipular, algo que se aprecia en los diseños tan cuidados de las lámparas LED. La segunda ventaja es el ahorro energético que aporta a su hogar. En efecto, con una potencia menor, las bombillas LED producen una luminosidad igual o incluso más intensa que las bombillas incandescentes clásicas. Y un bajo consumo de energía implica también una baja emisión de calor, por lo que el riesgo de accidentes y quemaduras es prácticamente nulo con la tecnología LED. Por último, la tercera ventaja indiscutible de las bombillas LED es su durabilidad. Una bombilla LED tiene una vida útil mucho más larga que las bombillas clásicas: del orden de 30.000 a 50.000 horas de uso. Al elegir lámparas con bombillas LED para su casa y sus exteriores, apuesta por la durabilidad y la eficacia. Las bombillas LED son, por tanto, una verdadera alternativa a las bombillas incandescentes.