Cocina y cuarto de baño
Guía de compra: cocina y cuarto de baño
El cuarto de baño y la cocina son estancias aparte que requieren una iluminación, o incluso varias, específicas y adecuadas. Varias iluminaciones por una sencilla razón: una estancia como la cocina, por su propia naturaleza, cumple funciones distintas, y cenar o cocinar no exige el mismo tipo de iluminación ni la misma intensidad. El cuarto de baño, al igual que la cocina, también necesitará varias fuentes de luz para disfrutarlo plenamente. Por supuesto, las fuentes de luz se planificarán en primer lugar en función del uso práctico de estas estancias, pero también para aumentar su confort y su sensación de amplitud.
La cocina
La cocina es una estancia especial que cumple un doble papel en la vivienda. Por un lado, está dedicada a lo que podríamos llamar la parte práctica y técnica del piso o de la casa; por otro, también es un lugar donde se come y se cena, en resumen, un espacio de vida que no solo está orientado a preparar la comida: si, como su nombre indica, en ella se cocina, también nos reunimos en familia o con amigos para compartir esa comida preparada unas horas antes. Por eso conviene multiplicar las fuentes de luz para obtener una iluminación bastante intensa, adecuada para quien cocina, y otra que favorezca un ambiente acogedor. Para la iluminación general, se optará por un plafón o una lámpara colgante capaz de iluminar toda la estancia, mientras que se recurrirá a puntos de luz específicos, como focos o tubos fluorescentes, para iluminar con precisión las superficies de trabajo, como el fregadero y la cocina.
El cuarto de baño
La iluminación del cuarto de baño, debido al uso intensivo de agua que puede provocar salpicaduras, obliga a tener en cuenta una serie de normas de seguridad. Así, solo deben utilizarse lámparas de clase I, II o III con un grado de protección IP21, que están protegidas contra la caída de gotas de agua y contra la entrada de polvo. Las fuentes de luz deben dividirse en varios haces para adaptarse a las distintas actividades que se realizan en el baño (afeitado, maquillaje, aseo, etc.). Así, un plafón es perfecto como iluminación principal, mientras que las fuentes de luz destinadas a iluminar el espejo se colocarán preferiblemente a ambos lados de este para repartir bien la luminosidad. Unos focos o dos hileras de bombillas de potencia relativamente baja serán perfectamente adecuados.